jueves, 6 de diciembre de 2012

Cuando la realidad no existía y en los sueños despertaba


Siempre quise ser gaviota, para confundirme con el mar,
para vivir de su brisa, en este mundo donde dinero y felicidad se confunden,
donde se pagan las sonrisas.
Siempre quise ser valiente, pobre león con piel de cordero,
pobre corazón sincero, no sabe jugar para ganar, los demás son lo primero.

Nunca quise decir nunca, ni confio en el "para siempre",
ahora que las heridas cicatrizan, no soy capaz de mirarte de frente,
ahora que mis versos hablando de ti agonizan, no esperes vivir siempre en mi mente.
Nunca olvido mi pasado, ni vivo del presente,
jugando a vida o muerte aposté mi futuro,
jugando a vida o muerte perdí el norte.
Navego en busca de un sur que me enseñe el horizonte.

Siempre supe que no existias, aunque prefería creerte.
Siempre supe que me perdía, cuando tus ojos me hablaban de la suerte.
Mi error estuvo en comparar la libertad con tus bonitas mentiras, tu veneno con caricias.
Siempre estuve cerca del dolor, aunque me parezca mentira.
Siempre fuimos dos, incluso cuando no tuvimos cavida, siempre estuve en busca del amor,
a sabiendas de que no existía.