martes, 19 de noviembre de 2013

Encontré la tristeza perdida en la felicidad

Salté al vacio.
Hacia lo mas profundo de mi alma, mis miedos,
derriban las paredes de mi corazón.
Corriendo hasta chocar con mi reflejo,
hasta darme cuenta de que aquella chica confundida que me mira a los ojos soy yo,
aquella chica que se arma de valor para desprenderse de su última lágrima,
su última palabra.
Aquella que camina con la cabeza alta, sabiendo que son los pasos los que deciden el destino y no las personas que encontramos en él.

Salté.
Y fue cuando toque fondo que cogí impulso para emergir de nuevo,
con la mas brillante de las sonrisas y las alas bien abiertas.

Porque, al fin y al cabo, qué sería de la tristeza 
si no conociera la más pura felicidad.