Fui, la herida abierta de tu pasado,
tu aliento, tu pánico, tu mayor aliado.
Fui, una rosa en el jardín de los pecados,
un demonio en el cielo disfrazado.
Fui, un error con sabor a amor,
un terrón de azucar para un paladar salado.
Fui tu mayor pesadilla si en tus sueños despertaba,
una mano tendida que a menudo se cerraba,
una puerta abierta que tú, nunca encontrabas.
Fui una mirada en medio de un montón de gente,
una vagabunda del amor, una indecente.
Una traidora, una buena amiga, la perfecta amante.
Quizás ahora te duela recordar que yo,
solía amarte.
Fui una noche sin mañana, fui yo,
una dulce madrugada.
Fui la niña de tus ojos, de los ojos tristes,
fui una rayo de sol en medio de la lluvia,
tormenta, nubes, mentiras, tu lucha.
Fui a la que juraste amor eterno,
quizás no te acuerdes, pero era cierto.
Fui un corazón que te dió cobijo, cuando más lo necesitabas,
fui la dueña de tu alma.
Fui la otra, fui a la que tanto deseabas.
Fui rocio en tu mañana, sabor en tus ganas,
el olor en tus sabanas, los besos en tu cuello
que a menudo nos delataban,
el motivo por el que tus ojos sollozaban cuando los mios callaban.
Fui tus pies en pedregosos caminos,
fui la ventana del destino,
una luna medio llena en las noches claras,
una paloma anidada en tu ventana.
Fui tu vida y un maltrato,
fui 'cien días en el desierto', o 'una noche en el tejado',
fui una canción sin acordes, fui una melodía sin piano.
Fui el alcohol de tus heridas, fui más que un hermano.
Que te quiero no se me olvida, aunque a ti se te haya olvidado.
